Caudillismo
CAUDILLISMO POPULISTA.
Se firman los tratados de Bucareli con el gobierno de Estados Unidos por medio de los cuales se obtienen el reconocimiento diplomática de nuestro país y se garantiza los intereses y propiedades estadounidenses en México. Se reanudan los pagos establecidos en el pacto Huerta-Lamont restableciendo el crédito externo. México queda más vinculado a la política hegemónica de los Estados Unidos. Secretaria de hacienda y los banqueros norteamericanos (pago de deuda) y tratados de amistad y comercio entre los 2 países)).
El general Álvaro Obregón, tomó posesión de la
Presidencia de la República, a la media noche del 01 de diciembre de 1920, y
una de las primeras cosas que hizo, fue enviar al Secretario de Hacienda y ex
presidente de la República, Adolfo de la Huerta a Nueva York, para negociar una
nueva reestructuración de la deuda externa que México tenía con los Estados
Unidos y a la cual no se le había hecho ningún abono, desde el gobierno del
general Porfirio Díaz, ya que la vorágine revolucionaria, no había permitido
atender los asuntos financieros del país.
Obregón eligió como sucesor
a otro sonorense a un secretario de gobernación, Plutarco Elías Calles
(1877-1945), considerado progresista, Se había hecho notar en las campañas
contra Villa y era muy cercano a Obregón

Cuando el periodo presidencial de Calles término, Obregón se postuló para la presidencia y la ganó nuevamente, pero no llegó a ejercerla, ya que fue asesinado en el restaurante la bombilla.
DECLARACIÓN DE PRINCIPIOS
El PNR acepta de forma absoluta la democracia y la forma de Gobierno que establece la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos. Hará todo lo posible para que en México sea efectivo la libertad del sufragio, y el triunfo de la mayoría de las comicias.
POLÍTICA DEL PARTIDO EN:
A. EDUCACIÓN:
B. INDUSTRIALIZACIÓN
CONVENIO DE LA HUERTA-LAMONT
Tras la muerte de Venustiano Carranza la situación internacional de México se agravó. El gobierno estadounidense no quiso tratar con Adolfo de la Huerta, por lo que las relaciones entre estado unidos y México quedaron rotas, otras naciones europeas y latinoamericanas imitaron a Washington.
TRATADO DE BUCARELI.
Se le considera Caudillo a un presidente que gobernó apoyado por lealtad absoluta de sus seguidores, con quienes estableció una relación de protector a protegido. Este sistema político y de gobierno basado en el prestigio militar se conoce en México como caudillismo.
Este periodo abarcó desde 1920 con la entrada de Álvaro Obregón al poder hasta 1928 con la salida de Plutarco Elías Calles como presidente de la república.
Este periodo abarcó desde 1920 con la entrada de Álvaro Obregón al poder hasta 1928 con la salida de Plutarco Elías Calles como presidente de la república.
A continuación se da una descripción de lo que fueron estos gobiernos caudillistas.
GOBIERNO DE ÁLVARO OBREGÓN
Álvaro Obregón fue la figura más representativa del caudillismo.
Obregón gozaba de
buena reputación como militar, pero antes de la revolución era agricultor y
maestro, fue un claro ejemplo de la movilidad social propiciada por la guerra
civil. Derrotó a Francisco Villa y sus victorias posibilitaron el triunfo
constitucionalista. Su modo de vida estaba entre el campo y la ciudad por su
existencia como agricultor conocía a fondo los problemas de los campesinos,
sabía de los problemas de productividad y del crédito que tenían los
campesinos. Eso le gano gran simpatía entre los campesinos, le permitió unir a
las fuerzas agraristas y le ayudó a ganar la presidencia en 1920, a pesar de
los intentos de Carranza por evitarlo.
Durante el gobierno
de Obregón hubo cambios en la vida de los mexicanos. La radiodifusión se hizo
parte de la vida cotidiana. Obregón sabia que la consolidación de clases
sociales era indispensable para la marcha ordenada y pacífica de la nación.
También reconocía el importante papel de Estados Unidos en el futuro de México.
Formo alianzas con grupos de obreros, por medio de la Confederación Regional de
Obrera Mexicana (CROM) fundada el 1 de mayo de 1918, esas organizaciones,
conocidas como sindicatos (organización de trabajadores que defiende sus
intereses sociales, económicos y profesionales), iban a adquirir un peso
político importante en la vida nacional, para tomar decisiones debían ser
tomados en cuenta.
Al ocupar el general
Obregón la presidencia (1 de septiembre de 1920 al 30 de noviembre de 1924)
recibió una nación pacifica. Su gobierno se caracterizo por imprimir un gran
avance a los contenidos sociales de la constitución, protegió a las agrupaciones
obreras y aceleró el reparto de tierras en beneficio de las comunidades
campesinas. Apoyo la pequeña propiedad al considerar que el agricultor es la
base de la riqueza nacional. El Partido Nacional Agrarista luchó por la
redistribución de la tierra, pero no pudo poner en práctica, sus ideas de
organización sobre el nuevo sistema de propiedad.
Dentro de la
reconstrucción nacional, la administración de Obregón dio gran impulso al
sector educativo y cultural que dirigió eficazmente José Vasconcelos (Secretario
de Educación Pública). Su obra educativa se centro en llevar la educación por
todos los ámbitos del país.
También, se
desarrollaron las artes populares y la pintura mural, en los que destacaron:
Roberto Montenegro, Diego Rivera, José Clemente Orozco y David Álvaro
Siqueiros.
Otro acontecimiento,
fue el reconocimiento de la administración por E.U.A mediante el acurdo el
Convenio De la Huerta-Lamont, (De la Huerta fungía como secretario de
Hacienda); además, se firmaron los “Tratados de Bucareli”, que consistieron en
no aplicar el artículo 27 de la constitución a los norteamericanos
Obregón, fue el
último gran caudillo de la Revolución, sometió y aprobó el asesinato de
Francisco Villa, en 1923, fue asesinado Francisco Villa en Parral (Chihuahua).
((Se
continuaron las negociaciones con empresario extranjeros, que se concluirán con
el Convenio De la Huerta-Lamont de 1922, reanudándose el pago de la deuda con
el producto del impuesto sobre el petróleo y la recaudación de ferrocarriles.
Tras
la muerte de Venustiano Carranza la situación internacional de México se
agravó. El gobierno estadounidense no quiso tratar con Adolfo de la Huerta, por
lo que las relaciones entre estados unidos y México quedaron rotas, otras
naciones europeas y latinoamericanas imitaron a Washington.
De
esta manera en un periodo muy breve la vida diplomática dependía del artículo
27 de la constitución de 1917, mientras que las naciones extranjeras consideran
las posibilidades de expropiación y nacionalización, por lo que obligaron al
país a firmar el convenio de Huerta-Lamont y los tratados de Bucareli.
Se firman los tratados de Bucareli con el gobierno de Estados Unidos por medio de los cuales se obtienen el reconocimiento diplomática de nuestro país y se garantiza los intereses y propiedades estadounidenses en México. Se reanudan los pagos establecidos en el pacto Huerta-Lamont restableciendo el crédito externo. México queda más vinculado a la política hegemónica de los Estados Unidos. Secretaria de hacienda y los banqueros norteamericanos (pago de deuda) y tratados de amistad y comercio entre los 2 países)).
Como Contador Público de profesión, el Sr. De la Huerta,
entabló exitosas negociaciones con su homólogo estadounidense, el Secretario
del Tesoro Mr. Thomas Lamont, logrando una beneficiosa reestructuración de la
deuda externa mexicana, las reacciones de la prensa nacional y estadounidense
por el éxito diplomático de don Adolfo de la Huerta no se hicieron esperar e
inmediatamente declararon, que una vez que de la Huerta llegó a Nueva York, los
conflictos entre México y los Estados Unidos quedaron resueltos.
Sin embargo, éstas declaraciones no fueron del agrado del
general Plutarco Elías Calles, quien en su calidad de Secretario de
Gobernación, se encargó de sembrar la desconfianza hacía Adolfo de la Huerta,
en el Presidente Álvaro Obregón, quien también recelaba de “Fito” De la Huerta,
desde que como presidente interino, le concedió el indulto a Francisco Villa.
Calles consideraba que De la Huerta se había excedido en sus declaraciones al
afirmar que él solo había logrado renegociar satisfactoriamente la deuda
externa y no darle crédito al general Álvaro Obregón, quien a final de cuentas
era el Presidente de México y por lo tanto quien había facultado a Adolfo de la
Huerta para renegociar la deuda externa con los yanquis.
Es por ello que Calles y Obregón decidieron dejar fuera
de la sucesión presidencial a Adolfo de la Huerta, pues a partir de 1918,
Álvaro Obregón, Plutarco Elías Calles y Adolfo de la Huerta, habían formado una
alianza política, quedando en que se alternarían la Presidencia de la República
en el siguiente orden:
a) Adolfo de la Huerta, Presidente Interino de la
República: 24 de Mayo al 01 de Diciembre de 1920 (Tras el homicidio del Sr.
Venustiano Carranza)
b) Álvaro Obregón, Presidente Constitucional de la
República: 1920 – 1924
c) Adolfo de la Huerta, Presidente Constitucional de la
República 1924 – 1928
d) Plutarco Elías Calles, Presidente Constitucional de la
República 1928 – 1932
Al saber esto y aunque Adolfo de la Huerta, no deseaba
ser presidente de nuevo, no estuvo de acuerdo con la designación de Plutarco
Elías Calles como candidato a la Presidencia de la República, es por ello que
en los primeros días del mes de enero de 1923, don Adolfo renunció a la
Secretaría de Hacienda.
En 1920, las relaciones entre México y los Estados Unidos
eran tensan porque el gobierno de Obregón no era reconocido por el de Estados
Unidos, que exigía la derogación de algunos artículos de la Constitución de
1917, entre ellos el 27, por lesionar sus intereses económicos.
Para Obregón el reconocimiento de su gobierno era
prioritario porque restaría fuerza a sus enemigos internos, que también
buscaban el apoyo de los norteamericanos.
Aunque todavía subsistía la influencia nacionalista de
Carranza quien pretendía romper toda dependencia económica con el extranjero,
Obregón, menos radical, creía que las inversiones extranjeras eran necesarias
para reconstruir la economía del país. Estados Unidos condicionó el
reconocimiento a su gobierno a la firma de un tratado que garantizara los
derechos de propiedad de los estadounidenses radicados en México.
En 1921, Obregón recibió un proyecto de tratado “de
amistad y comercio”, en el que Estados Unidos se pronunciaba en contra de la
nacionalización de los bienes de sus ciudadanos, de la aplicación retroactiva
del decreto del 6 de enero de 1915, instrumentado por Carranza en el cual se
reconocía la propiedad comunal mediante la restitución y dotación de tierras a
los grupos indígenas y particularmente, en contra de la Constitución de 1917.
Obregón reiteró que respetaría los derechos adquiridos
por los estadounidenses pero no aceptó el proyecto porque “hay temas que sólo
el poder judicial puede resolver”. Las condiciones eran: especificar en el
contenido del artículo 27 constitucional la situación legal en la que quedan la
industria petrolera y las propiedades agrícolas de los extranjeros; reanudar el
pago de la deuda externa -suspendida por Carranza-; y pagar compensaciones a
los extranjeros por daños a sus personas o propiedades que hubieran sufrido
durante la revolución.
Obregón fue flexible ante los planteamientos
norteamericanos y decidió no aplicar el artículo 27 contra los derechos de
propiedad de los estadounidenses en México. La Suprema Corte de Justicia dictó
cinco fallos en los que determinó que el artículo 27, no sería retroactivo en
la parte correspondiente a la industria petrolera. Para reanudar el pago de la
deuda externa, Obregón intentó obtener fondos mediante impuestos al petróleo,
pero las empresas petroleras se opusieron, detuvieron la producción y obligaron
al gobierno a derogarlos. Entonces negoció la deuda externa con Estados Unidos.
Dado que Obregón se había mantenido en el gobierno sin el
reconocimiento estadounidense y la imagen negativa que causaba el no
reconocimiento, los estadounidenses buscaron negociar. El 15 de mayo de 1923,
los delegados de México -Fernando González Roa y Ramón Ross- y de Estados
Unidos –Charles Warren y John H. Payne-, acuerdan la firma de dos tratados y un
pacto extraoficial, relativos a la creación de una Convención Especial de
Reclamaciones para atender las hechas por los norteamericanos por pérdidas y
daños por actos revolucionarios entre 1910 y 1920; la creación de una
Convención General de Reclamaciones para ajustar las hechas por ciudadanos de
los dos países desde 1868; el pacto se relaciona con la reglamentación del
artículo 27 de la Constitución, la indemnización por tierras expropiadas a
norteamericanos para la restitución y dotación de ejidos y la protección de las
inversiones petroleras norteamericanas hechas antes de la Constitución de 1917.
Se acuerda el pago en efectivo para las indemnizaciones y se reconocen derechos
y concesiones otorgados antes de 1917 a propietarios norteamericanos para que
puedan seguir explotando petróleo.
El 31 de agosto, el gobierno norteamericano reconoció
oficialmente el gobierno de Obregón, pero los llamados Tratados de Bucareli
desencadenarán una leyenda negra porque las minutas o actas de las
conversaciones sobre propiedad del subsuelo, reforma agraria, petróleo,
propiedad de extranjeros en las costas mexicanas, derechos religiosos y demás
temas preocupantes para los inversionistas norteamericanos, no tendrán validez
formal y quedarán en calidad de un “acuerdo de caballeros”, que aparentemente
compromete sólo a Obregón, pero no a sus sucesores.
Sin embargo, el reconocimiento diplomático del gobierno
mexicano por el norteamericano, fue a costa de detener o por lo menos retrasar
la aplicación de las disposiciones de la Constitución de 1917.
El 27 de noviembre siguiente, el Senado aprobará con dos
tercios de los votos la Convención Especial de Reclamaciones, y a principios de
febrero de 1924 la Convención General de Reclamaciones con 28 votos contra 14.
Las minutas no se sujetarán a la aprobación del Congreso.
Para Adolfo de la Huerta, los tratados saldrán sobrando
porque él ya había realizado negociaciones en Washington para que se procediera
a la reanudación de las relaciones diplomáticas. A su desacuerdo acompañará su
renuncia a la secretaría de Hacienda, la que hará pública el 22 de septiembre
de 1923. A lo cual, Obregón responderá inculpándolo de la bancarrota de las
finanzas públicas. Ante la presión, De la Huerta aceptará la candidatura
presidencial del Partido Cooperativista y finalmente el 7 de diciembre
siguiente, encabezará la rebelión armada, que será derrotada gracias al
apoyo del gobierno norteamericano.
El
gobierno de Obregón transcurrió en relativa calma, hasta que llegó el tiempo de
sucesión. El también sonorense Adolfo de la Huerta (1881-1955) organizó una
rebelión para hacerse con la silla presidencial, se unió a los opositores de
Plutarco Elías Calles, y encabezo una revuelta. En ella participaron más de la
mitad del ejército, muchos generales gobernadores y caudillos regionales, pero
como era civil, no tuvo eco entre los militares y su revuelta fracasó. Salió al
exilio a Estado Unidos en 1924.
GOBIERNO DE PLUTARCO ELÍAS CALLES
Calles había sido
maestro en la ciudad de Guaymas antes de la revolución; durante ella fue
gobernador interino de Sonora en 1915 e importante apoyo en el plan de agua
prieta. Cuando llego a la presidencia (el 1 de diciembre de 1924 a 30 de
noviembre de 1928), organizo la hacienda pública y puso las bases necesarias
para crear instituciones para el desarrollo económico. Además, se dicto la
primera Ley de Pensiones Civiles que fue un ley del seguro social, para
trabajadores del estado, algunos lo consideraban socialista, por su mayor
sensibilidad a los problemas y demandas sociales que sus predecesores. Los años
entre 1924 a 1928 no fueron del todo tranquilos, pero se caracterizaron por la
unión de los distintos sectores sociales y políticos del país en torno a la
figura del presidente, quien los mantenía de su lado, su plan inmediato fue
seguir con la tarea de levantar al país. Desde el gobierno de Obregón la
construcción de escuelas rurales fue una prioridad. Calles siguió
fundando escuelas, fortaleció su vinculo con
los obreros, expandió el sistema ferroviario, inauguro carreteras y creo el
banco de México en 1925, el Banco Nacional de crédito agrícola y ganadero,
entre otros bancos de carácter regional, y las comisiones de irrigación y de caminos.
Redujo el ejército casi a la mitad y los gobernadores contrarios y los
gobernadores contrarios al presidente fueron despedidos en 15 estados.
Cuando el periodo presidencial de Calles término, Obregón se postuló para la presidencia y la ganó nuevamente, pero no llegó a ejercerla, ya que fue asesinado en el restaurante la bombilla.
Calles hablo con los grupos más importantes, con
los generales, gobernadores, jefes de partidos políticos y organizaciones
agrarias, con los líderes de sindicatos obreros, y les propuso que gobernará
interinamente un presidente civil para evitar el caos. (En su informe del 1 de
septiembre de 1928, Plutarco Elías Calles expreso: “Es el momento de pasar de
un país de un hombre a una nación de instituciones y leyes. Los caudillos son
un peligro para el país”, con lo cual daba a entender de que México ya no
necesitaba de un caudillo).
Calles propuso
encauzar al país por medio de una institución que conciliara las fuerzas
políticas y en 1929 fundó, como partido político oficial, al Partido Nacional
Revolucionario.(PNR), en su programa se incorporaron los principales
postulados, económicos, políticos y sociales de la burguesía mexicana , como
objeto que en él se resolvieran las diferencias entre las principales fuerzas
del país y de que la transmisión de poder se hiciera pacíficamente. La creación
de ese partido se convirtió en un hecho trascendental en nuestra historia.:
Calles consiguió tener en el PNR a la mayoría de los grupos sociales: militares,
obreros y campesinos con lo cual instituye el corporativismo, es decir, un sistema
político que agrupaba a los grupos sociales más importantes. Con el
corporativismo se lograba la paz porque los lideres y agremiados de dichos
grupos ya no pelearían entre si, pues quedaban subordinados a una misma cabeza,
al dirigente del partido; más aun, en palabras de Calles, se había formado
una “familia revolucionaria”. Durante
los seis años Calles controlo al PNR y se convirtió en el hombre más poderoso
de México, incluso masque el propio presidente. El PNR fue el antecedente del
actual Partido Revolucionario Institucional (PRI).
Un partido político
no era novedad en México. Ya durante el porfiriato se habían creado algunos,
como el Partido Nacional Antirreeleccionista (de Francisco y Madero, PNA 1909),
el Partido Comunista Mexicano (PCM 1919), Partido Católico Nacional (PCN 1911).
Para 1929.existían más de mil partidos. Muchos de ellos eran escaparate
ocasional para algún revolucionario y no tenían una base social por lo que
desaparecieron pronto; ejemplo de ellos fueron: el Partido Liberal
Constitucionalista o PLC (1916), que desapareció porque sus opositores fueron
apoyados desde la presidencia; el Partido Nacional Cooperativista, disuelto
cuando Obregón les retiro el apoyo en 1924. Con la fundación del PNR como
partido oficial y único, los demás partidos quedaban prácticamente anulados.
(No había democracia). Había en cambio autoritarismo, es decir, un sistema en
que los lideres y las fuerzas sociales se someten incondicionalmente a una
autoridad. En ese caso la autoridad era el partido único que estaba, a su vez,
controlado por Calles.
La estrategia de
fundación del PNR se baso en aglutinar a los caudillos locales y formar
partidos estatales. Con el tiempo desaparecieron los estatales y solo quedo el nacional.
Con la muerte de Obregón quedo atrás la época del
gobierno de caudillos y surgió una nueva forma de control político: el hombre
fuerte. Este fundamentó su poder en el autoritarismo y ya no en su prestigio.
Se considera a Obregón el ultimo caudillo y a Calles el primer hombre
fuerte.
SITUACIÓN DEL EJÉRCITO
La conspiración
inicio el 2 de octubre de 1927, los militares Gómez y Serrano, cada uno con
proyectos y ambiciones particulares pactaron una alianza con el general
sonorense Eugenio Martínez, plantearon aprehender a Calles Y Obregón durante un
acto militar en la zona de Balbuena en la ciudad de México, para posteriormente
convocar al ejercito y al país a iniciar una nueva época bajo un gobierno
provisional. Sin embargo la conspiración fue descubierta y finalmente sofocada.
A finales de 1927 en
Cuernavaca, fue apresado Serrano junto con una comitiva y camino a México, en
Huitzilac, Morelos fue fusilado, semanas después fue hecho prisionero Arnulfo
R. Gómez y se le fusilo en un poblado de Veracruz.
Obregón y Calles
incrementaron su fuerza y limitaron aun mas la posibilidad de descontento, al
exterminar a los principales caudillos militares que les disputaban el poder;
asi mismo fortalecieron su presencia en el control político del país atreves de
diversas alianzas que establecieron con los grupos sociales mas relevantes.
Los generales, sobre
todo los jefes de operaciones militares en las diversas zonas en que se dividía
la república, eran auténticos caciques. La necesidad de profesionalizar e
institucionalizar al ejército condujo al régimen caudillista revolucionario a
suprimir contingentes considerables de tropas en activo y a maniatar y
corromper al generalato.
Muchos generales, en
distintos puntos del país y en distintas fechas, fueron fusilados por tratar de
romper las paz pública. Los fusilamientos y asesinatos menudearon.
MULTIPLICIDAD DE PARTIDOS POLÍTICOS
Durante el porfiriato se habían creado algunos, como el Partido Nacional Antirreeleccionista (de Francisco y Madero, PNA 1909), el Partido Comunista Mexicano (PCM 1919), Partido Católico Nacional (PCN 1911). Para 1929.existían más de mil partidos. Muchos de ellos eran escaparate ocasional para algún revolucionario y no tenían una base social por lo que desaparecieron pronto.
PARTIDOS REGIONALES, LOCALES
Partido Comunista Mexicano
Partido Laborista
Partido cooperatista
Partido Católico Nacional
Partido Liberal Constitucionalista
PARTIDOS NACIONALES
Partido Nacional Revolucionario, (Partido revolucionario Mexicano)
Partido Nacional Antirreeleccionista
Partido Nacional Agrarista
NUEVO PARTIDO POLÍTICO
En 1928 el presidente Plutarco Elías Calles propuso la creación del Partido Nacional Revolucionario (PNR), mismo que se fundó en marzo del año siguiente. El 22 de noviembre un pequeño grupo de políticos afines a Plutarco Elías Calles se reunieron en la casa de Luis L. León, en Londres 156 de la Ciudad de México, para iniciar los trabajos de organización del PNR. Algunos políticos del grupo fueron: Gonzalo N. Santos, Emilio Portes Gil, José Manuel Puig Casauranc, Manuel Pérez Treviño, Manlio Fabio Altamirano, David Orozco y Aarón Sáenz.
Fungiendo como primer presidente del comité directivo Plutarco Elias Calles, Luis L. León como secretario general y el general Manuel Pérez Treviño como tesorero.
El 5 de enero de 1929 se convocó a una convención, que se llevaría a cabo el 4 de marzo de ese mismo año en la ciudad de Querétaro, para formalizar los estatutos de la nueva organización y presentar al candidato presidencial del Partido Nacional Revolucionario.
El Partido Nacional Revolucionario (PNR) surgió en 1929 como un partido de corrientes, de fuerzas políticas distintas pero afines, provenientes del movimiento de 1910. El PNR sería, en consecuencia, la institución más poderosa para la competencia política, y el lugar adecuado para diseñar los primeros acuerdos y prácticas en la lucha por el poder público. Así pudo auspiciar relevos de gobierno por medio de elecciones y en condiciones de estabilidad social.
Concebido como un partido de masas y con la intención autodeclarada de tutelar en los derechos de los trabajadores, promovió un creciente ascenso en la participación política por medio de movilizaciones populares reclamaba una mayor participación en los asuntos del Estado y la más equitativa distribución de la riqueza, de inicio un carácter netamente socialista al partido en contra de los elementos de centro derecha y extrema derecha que estaban proliferando en el país a raíz de los movimientos fascistas en Europa.
DECLARACIÓN DE PRINCIPIOS
Primero:
Procurará la estabilidad de los gobiernos que surjan con sus acciones políticas.
Ayudará a la mujer a introducirse en las actividades cívicas de México.
Segundo:
Una de sus finalidades fue realizar un mejor medio social dentro del país. Gracias a la modernización reciente del país, el PNR se sintió obligado a llevar este “proyecto” lo más pronto posible.
Reconoce como la parte más fundamental del país a la clase obrera y campesinos debido a que, aunque pasa el tiempo siguen existiendo estas clases y siguen siendo de interés cultural e interés patrio.
Declara, como uno de sus puntos más importantes, el de demandar e imponer normas legales de protección y de civilización hacia la población indígena, con tal de incorporar a la sociedad mexicana.
Tercero:
El PNR dice que que el constante sostenimiento de la soberanía nacional debe ser la base interna de la política de México, y sobre esta base deberán ser sostenidos los demás principios establecidos.
Cuarto:
El PNr declara que después de la Revolución, tras generar una conciencia mayor sobre la sociedad, el objetivo que establece es que todos los gobernantes que surjan con todas estas ideas tienen la obligación de “restaurar” a la nación.
La política financiera dará a la nación una solvencia moral y material. Esto sin dejar de lado sus obligaciones interiores y exteriores.
Quinto:
Reconoce que el poder público será un factor importante para la realización de éstos postulados, siempre y cuando su integración se haga con elementos de la debida filiación política.
POLÍTICA DEL PARTIDO EN:
A. EDUCACIÓN:
El PNR dice que la primaria y secundaria serán llevados a cabo solamente por el Estado, excluyendo así a la religión. El Estado llevará a cabo su total control y su dirección. La educación en estos grados será basada y orientada con el postulado de la doctrina socialista de la Revolución Mexicana.
B. INDUSTRIALIZACIÓN
El PNR fomentaba la industria mexicana. La propuesta era brindarles protección, crear bancos y hacer grandes las campañas públicas para que la gente consuma los artículos hechos en México.
C. AGRICULTURA
Se continuó con la dotación de tierras con el reparto agrario atendiendo más al problema de la tenencia que de la productividad, debido a que se vio a la agricultura desde un lado más político que económico.
POLÍTICA EXTERIOR
PROPUESTA DE ESTADOS UNIDOS SOBRE UN TRATADO DE AMISTAD Y COMERCIO QUE OBREGÓN RECHAZA.
La política tendiente a reformular las relación con Estados Unidos y otras potencias imperialistas, a fortalecer el capitalismo de Estado y a aplicar los artículos avanzados de la constitución de 1917, pueden dar pie a la caracterización del gobierno de Obregón como nacional-revolucionario o nacionalista revolucionario. Expulsó del país a los comunistas extranjeros y favoreció a la formación del capitalismo estrictamente mexicano. Obregon suspendió el servicio de la deuda exterior y se procuró los recursos necesarios para su gobierno gravando con elevados impuestos las exportaciones petroliferas de las que el 57% eran norteamericanas; de este modo halagaba al nacionalismo y al reformismo social que eran la base de la revolución. Ante tales hechos, los Estados Unidos se negaron a reconocer el gobierno de Obregón, pero se abstuvieron de intervenir. La lucha empeñada por Obregón contra el capitalismo norteamericano duró hasta 1923. Entonces, para conseguir de Washington el reconocimiento de su poder, Obregon reanudó el pago de los intereses de la deuda y consintió indemnizar a las compañías norteamericanas de los años que la revolución había ocasionado.
Salta al vista que no era ni es posible, en la época del imperialismo plantearse “formación de un capitalismo mexicano”. El capitalismo es un sistema mundial, y por ello la independencia económica sólo puede alcanzarse mediante la revolución socialista que rompa las cadenas de dominación imperialista.
CONVENIO DE LA HUERTA-LAMONT
Se continuarán las negociaciones con empresario extranjeros, que se concluirán con el Convenio De la Huerta-Lamont de 1922, reanudándose el pago de la deuda con el producto del impuesto sobre el petróleo y la recaudación de ferrocarriles.
De esta manera en un periodo muy breve la vida diplomática dependía del artículo 27 de la constitución de 1917, mientras que las naciones extranjeras consideran las posibilidades de expropiación y nacionalización,por lo que obligaron al país a firmar el convenio de Huerta-Lamont y los tratados de Bucareli.
TRATADO DE BUCARELI.
Se firman los tratados de Bucareli con el gobierno de Estados Unidos por medio de los cuales se obtiene el reconocimiento diplomática de nuestro país y se garantiza los intereses y propiedades estadounidenses en México. Se reanudan los pagos establecidos en el pacto Huerta-Lamont restableciendo el crédito externo. México queda más vinculado a la política hegemónica de los Estados Unidos. Secretaria de hacienda y los banqueros norteamericanos (pago de deuda) y tratados de amistad y comercio entre los 2 países.
ASUNTO NICARAGUA.
Hubo motivo de preocupación alrededor de las relaciones entre México y Estados Unidos, derivado de la intervención estadunidense en Nicaragua en los tiempos del periodo callista, que se resolvió con el trato amistoso que luego imprimió Morrow a sus relaciones con Calles. En 1929 el asunto volveria a ser de actualidad cuando Augusto César Sandino (líder del grupo liberal que se oponía al gobierno conservador nicaragüense apoyado por Estados Unidos) fue aceptado por el gobierno mexicano como exiliado político; sin embargo, esta acción no llegó a provocar el disgusto del gobierno estadounidense porque Sandino, durante su estancia en México, estuvo constantemente vigilado no sólo por agentes del gobierno mexicano, sino también por agentes de los gobiernos de Nicaragua y de Estados Unidos.
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