Caudillismo

CAUDILLISMO POPULISTA.
Se le considera Caudillo a un presidente que gobernó apoyado por lealtad absoluta de sus seguidores, con quienes estableció una relación de protector a protegido. Este sistema político y de gobierno basado en el prestigio militar se conoce en México como caudillismo.
Este periodo abarcó desde 1920 con la entrada de Álvaro Obregón al poder hasta 1928 con la salida de Plutarco Elías Calles como presidente de la república.
A continuación se da una descripción de lo que fueron estos gobiernos caudillistas.


GOBIERNO DE ÁLVARO OBREGÓN


Álvaro Obregón fue la figura más representativa del caudillismo.


Obregón gozaba de buena reputación como militar, pero antes de la revolución era agricultor y maestro, fue un claro ejemplo de la movilidad social propiciada por la guerra civil. Derrotó a Francisco Villa y sus victorias posibilitaron el triunfo constitucionalista. Su modo de vida estaba entre el campo y la ciudad por su existencia como agricultor conocía a fondo los problemas de los campesinos, sabía de los problemas de productividad y del crédito que tenían los campesinos. Eso le gano gran simpatía entre los campesinos, le permitió unir a las fuerzas agraristas y le ayudó a ganar la presidencia en 1920, a pesar de los intentos de Carranza por evitarlo.

Durante el gobierno de Obregón hubo cambios en la vida de los mexicanos. La radiodifusión se hizo parte de la vida cotidiana. Obregón sabia que la consolidación de clases sociales era indispensable para la marcha ordenada y pacífica de la nación. También reconocía el importante papel de Estados Unidos en el futuro de México. Formo alianzas con grupos de obreros, por medio de la Confederación Regional de Obrera Mexicana (CROM) fundada el 1 de mayo de 1918, esas organizaciones, conocidas como sindicatos (organización de trabajadores que defiende sus intereses sociales, económicos y profesionales), iban a adquirir un peso político importante en la vida nacional, para tomar decisiones debían ser tomados en cuenta.

Al ocupar el general Obregón la presidencia (1 de septiembre de 1920 al 30 de noviembre de 1924) recibió una nación pacifica. Su gobierno se caracterizo por imprimir un gran avance a los contenidos sociales de la constitución, protegió a las agrupaciones obreras y aceleró el reparto de tierras en beneficio de las comunidades campesinas. Apoyo la pequeña propiedad al considerar que el agricultor es la base de la riqueza nacional. El Partido Nacional Agrarista luchó por la redistribución de la tierra, pero no pudo poner en práctica, sus ideas de organización sobre el nuevo sistema de propiedad.
Dentro de la reconstrucción nacional, la administración de Obregón dio gran impulso al sector educativo y cultural que dirigió eficazmente José Vasconcelos (Secretario de Educación Pública). Su obra educativa se centro en llevar la educación por todos los ámbitos del país.
También, se desarrollaron las artes populares y la pintura mural, en los que destacaron: Roberto Montenegro, Diego Rivera, José Clemente Orozco y David Álvaro Siqueiros.

Otro acontecimiento, fue el reconocimiento de la administración por E.U.A mediante el acurdo el Convenio De la Huerta-Lamont, (De la Huerta fungía como secretario de Hacienda); además, se firmaron los “Tratados de Bucareli”, que consistieron en no aplicar el artículo 27 de la constitución a los norteamericanos
Obregón, fue el último gran caudillo de la Revolución, sometió y aprobó el asesinato de Francisco Villa, en 1923, fue asesinado Francisco Villa en Parral (Chihuahua). 
                    
((Se continuaron las negociaciones con empresario extranjeros, que se concluirán con el Convenio De la Huerta-Lamont de 1922, reanudándose el pago de la deuda con el producto del impuesto sobre el petróleo y la recaudación de ferrocarriles.
    
Tras la muerte de Venustiano Carranza la situación internacional de México se agravó. El gobierno estadounidense no quiso tratar con Adolfo de la Huerta, por lo que las relaciones entre estados unidos y México quedaron rotas, otras naciones europeas y latinoamericanas imitaron a Washington.

De esta manera en un periodo muy breve la vida diplomática dependía del artículo 27 de la constitución de 1917, mientras que las naciones extranjeras consideran las posibilidades de expropiación y nacionalización, por lo que obligaron al país a firmar el convenio de Huerta-Lamont y los tratados de Bucareli.    

Se firman los tratados de Bucareli con el gobierno de Estados Unidos por medio de los cuales se obtienen el reconocimiento diplomática de nuestro país y se garantiza los intereses y propiedades estadounidenses en México. Se reanudan los pagos establecidos en el pacto Huerta-Lamont restableciendo el crédito externo. México queda más vinculado a la política hegemónica de los Estados Unidos. Secretaria de hacienda y los banqueros norteamericanos (pago de deuda) y tratados de amistad y comercio entre los 2 países)).  

El general Álvaro Obregón, tomó posesión de la Presidencia de la República, a la media noche del 01 de diciembre de 1920, y una de las primeras cosas que hizo, fue enviar al Secretario de Hacienda y ex presidente de la República, Adolfo de la Huerta a Nueva York, para negociar una nueva reestructuración de la deuda externa que México tenía con los Estados Unidos y a la cual no se le había hecho ningún abono, desde el gobierno del general Porfirio Díaz, ya que la vorágine revolucionaria, no había permitido atender los asuntos financieros del país.
Como Contador Público de profesión, el Sr. De la Huerta, entabló exitosas negociaciones con su homólogo estadounidense, el Secretario del Tesoro Mr. Thomas Lamont, logrando una beneficiosa reestructuración de la deuda externa mexicana, las reacciones de la prensa nacional y estadounidense por el éxito diplomático de don Adolfo de la Huerta no se hicieron esperar e inmediatamente declararon, que una vez que de la Huerta llegó a Nueva York, los conflictos entre México y los Estados Unidos quedaron resueltos.
Sin embargo, éstas declaraciones no fueron del agrado del general Plutarco Elías Calles, quien en su calidad de Secretario de Gobernación, se encargó de sembrar la desconfianza hacía Adolfo de la Huerta, en el Presidente Álvaro Obregón, quien también recelaba de “Fito” De la Huerta, desde que como presidente interino, le concedió el indulto a Francisco Villa. Calles consideraba que De la Huerta se había excedido en sus declaraciones al afirmar que él solo había logrado renegociar satisfactoriamente la deuda externa y no darle crédito al general Álvaro Obregón, quien a final de cuentas era el Presidente de México y por lo tanto quien había facultado a Adolfo de la Huerta para renegociar la deuda externa con los yanquis.
Es por ello que Calles y Obregón decidieron dejar fuera de la sucesión presidencial a Adolfo de la Huerta, pues a partir de 1918, Álvaro Obregón, Plutarco Elías Calles y Adolfo de la Huerta, habían formado una alianza política, quedando en que se alternarían la Presidencia de la República en el siguiente orden:
a) Adolfo de la Huerta, Presidente Interino de la República: 24 de Mayo al 01 de Diciembre de 1920 (Tras el homicidio del Sr. Venustiano Carranza)
b) Álvaro Obregón, Presidente Constitucional de la República: 1920 – 1924
c) Adolfo de la Huerta, Presidente Constitucional de la República 1924 – 1928
d) Plutarco Elías Calles, Presidente Constitucional de la República 1928 – 1932
Al saber esto y aunque Adolfo de la Huerta, no deseaba ser presidente de nuevo, no estuvo de acuerdo con la designación de Plutarco Elías Calles como candidato a la Presidencia de la República, es por ello que en los primeros días del mes de enero de 1923, don Adolfo renunció a la Secretaría de Hacienda.
En 1920, las relaciones entre México y los Estados Unidos eran tensan porque el gobierno de Obregón no era reconocido por el de Estados Unidos, que exigía la derogación de algunos artículos de la Constitución de 1917, entre ellos el 27, por lesionar sus intereses económicos.
Para Obregón el reconocimiento de su gobierno era prioritario porque restaría fuerza a sus enemigos internos, que también buscaban el apoyo de los norteamericanos.
Aunque todavía subsistía la influencia nacionalista de Carranza quien pretendía romper toda dependencia económica con el extranjero, Obregón, menos radical, creía que las inversiones extranjeras eran necesarias para reconstruir la economía del país. Estados Unidos condicionó el reconocimiento a su gobierno a la firma de un tratado que garantizara los derechos de propiedad de los estadounidenses radicados en México.
En 1921, Obregón recibió un proyecto de tratado “de amistad y comercio”, en el que Estados Unidos se pronunciaba en contra de la nacionalización de los bienes de sus ciudadanos, de la aplicación retroactiva del decreto del 6 de enero de 1915, instrumentado por Carranza en el cual se reconocía la propiedad comunal mediante la restitución y dotación de tierras a los grupos indígenas y particularmente, en contra de la Constitución de 1917.
Obregón reiteró que respetaría los derechos adquiridos por los estadounidenses pero no aceptó el proyecto porque “hay temas que sólo el poder judicial puede resolver”. Las condiciones eran: especificar en el contenido del artículo 27 constitucional la situación legal en la que quedan la industria petrolera y las propiedades agrícolas de los extranjeros; reanudar el pago de la deuda externa -suspendida por Carranza-; y pagar compensaciones a los extranjeros por daños a sus personas o propiedades que hubieran sufrido durante la revolución.
Obregón fue flexible ante los planteamientos norteamericanos y decidió no aplicar el artículo 27 contra los derechos de propiedad de los estadounidenses en México. La Suprema Corte de Justicia dictó cinco fallos en los que determinó que el artículo 27, no sería retroactivo en la parte correspondiente a la industria petrolera. Para reanudar el pago de la deuda externa, Obregón intentó obtener fondos mediante impuestos al petróleo, pero las empresas petroleras se opusieron, detuvieron la producción y obligaron al gobierno a derogarlos. Entonces negoció la deuda externa con Estados Unidos.
Dado que Obregón se había mantenido en el gobierno sin el reconocimiento estadounidense y la imagen negativa que causaba el no reconocimiento, los estadounidenses buscaron negociar. El 15 de mayo de 1923, los delegados de México -Fernando González Roa y Ramón Ross- y de Estados Unidos –Charles Warren y John H. Payne-, acuerdan la firma de dos tratados y un pacto extraoficial, relativos a la creación de una Convención Especial de Reclamaciones para atender las hechas por los norteamericanos por pérdidas y daños por actos revolucionarios entre 1910 y 1920; la creación de una Convención General de Reclamaciones para ajustar las hechas por ciudadanos de los dos países desde 1868; el pacto se relaciona con la reglamentación del artículo 27 de la Constitución, la indemnización por tierras expropiadas a norteamericanos para la restitución y dotación de ejidos y la protección de las inversiones petroleras norteamericanas hechas antes de la Constitución de 1917. Se acuerda el pago en efectivo para las indemnizaciones y se reconocen derechos y concesiones otorgados antes de 1917 a propietarios norteamericanos para que puedan seguir explotando petróleo.
El 31 de agosto, el gobierno norteamericano reconoció oficialmente el gobierno de Obregón, pero los llamados Tratados de Bucareli desencadenarán una leyenda negra porque las minutas o actas de las conversaciones sobre propiedad del subsuelo, reforma agraria, petróleo, propiedad de extranjeros en las costas mexicanas, derechos religiosos y demás temas preocupantes para los inversionistas norteamericanos, no tendrán validez formal y quedarán en calidad de un “acuerdo de caballeros”, que aparentemente compromete sólo a Obregón, pero no a sus sucesores.
Sin embargo, el reconocimiento diplomático del gobierno mexicano por el norteamericano, fue a costa de detener o por lo menos retrasar la aplicación de las disposiciones de la Constitución de 1917.
El 27 de noviembre siguiente, el Senado aprobará con dos tercios de los votos la Convención Especial de Reclamaciones, y a principios de febrero de 1924 la Convención General de Reclamaciones con 28 votos contra 14. Las minutas no se sujetarán a la aprobación del Congreso.
Para Adolfo de la Huerta, los tratados saldrán sobrando porque él ya había realizado negociaciones en Washington para que se procediera a la reanudación de las relaciones diplomáticas. A su desacuerdo acompañará su renuncia a la secretaría de Hacienda, la que hará pública el 22 de septiembre de 1923. A lo cual, Obregón responderá inculpándolo de la bancarrota de las finanzas públicas. Ante la presión, De la Huerta aceptará la candidatura presidencial del Partido Cooperativista y finalmente el 7 de diciembre siguiente, encabezará la rebelión armada, que  será derrotada gracias al apoyo del gobierno norteamericano.
El gobierno de Obregón transcurrió en relativa calma, hasta que llegó el tiempo de sucesión. El también sonorense Adolfo de la Huerta (1881-1955) organizó una rebelión para hacerse con la silla presidencial, se unió a los opositores de Plutarco Elías Calles, y encabezo una revuelta. En ella participaron más de la mitad del ejército, muchos generales gobernadores y caudillos regionales, pero como era civil, no tuvo eco entre los militares y su revuelta fracasó. Salió al exilio a Estado Unidos en 1924.

Obregón eligió como sucesor a otro sonorense a un secretario de gobernación, Plutarco Elías Calles (1877-1945), considerado progresista, Se había hecho notar en las campañas contra Villa y era muy cercano a Obregón



GOBIERNO DE PLUTARCO ELÍAS CALLES



Calles había sido maestro en la ciudad de Guaymas antes de la revolución; durante ella fue gobernador interino de Sonora en 1915 e importante apoyo en el plan de agua prieta. Cuando llego a la presidencia (el 1 de diciembre de 1924 a 30 de noviembre de 1928), organizo la hacienda pública y puso las bases necesarias para crear instituciones para el desarrollo económico. Además, se dicto la primera Ley de Pensiones Civiles que fue un ley del seguro social, para trabajadores del estado, algunos lo consideraban socialista, por su mayor sensibilidad a los problemas y demandas sociales que sus predecesores. Los años entre 1924 a 1928 no fueron del todo tranquilos, pero se caracterizaron por la unión de los distintos sectores sociales y políticos del país en torno a la figura del presidente, quien los mantenía de su lado, su plan inmediato fue seguir con la tarea de levantar al país. Desde el gobierno de Obregón la construcción de escuelas rurales fue una prioridad. Calles siguió
 fundando escuelas, fortaleció su vinculo con los obreros, expandió el sistema ferroviario, inauguro carreteras y creo el banco de México en 1925, el Banco Nacional de crédito agrícola y ganadero, entre otros bancos de carácter regional, y las comisiones de irrigación y de caminos. Redujo el ejército casi a la mitad y los gobernadores contrarios y los gobernadores contrarios al presidente fueron despedidos en 15 estados.

       
Cuando el periodo presidencial de Calles término, Obregón se postuló para la presidencia y la ganó nuevamente, pero no llegó a ejercerla, ya que fue asesinado  en el restaurante la bombilla.    

Calles hablo con los grupos más importantes, con los generales, gobernadores, jefes de partidos políticos y organizaciones agrarias, con los líderes de sindicatos obreros, y les propuso que gobernará interinamente un presidente civil para evitar el caos. (En su informe del 1 de septiembre de 1928, Plutarco Elías Calles expreso: “Es el momento de pasar de un país de un hombre a una nación de instituciones y leyes. Los caudillos son un peligro para el país”, con lo cual daba a entender de que México ya no necesitaba de un caudillo).
Calles propuso encauzar al país por medio de una institución que conciliara las fuerzas políticas y en 1929 fundó, como partido político oficial, al Partido Nacional Revolucionario.(PNR), en su programa se incorporaron los principales postulados, económicos, políticos y sociales de la burguesía mexicana , como objeto que en él se resolvieran las diferencias entre las principales fuerzas del país y de que la transmisión de poder se hiciera pacíficamente. La creación de ese partido se convirtió en un hecho trascendental en nuestra historia.: Calles consiguió tener en el PNR a la mayoría de los grupos sociales: militares, obreros y campesinos con lo cual instituye el corporativismo, es decir, un sistema político que agrupaba a los grupos sociales más importantes. Con el corporativismo se lograba la paz porque los lideres y agremiados de dichos grupos ya no pelearían entre si, pues quedaban subordinados a una misma cabeza, al dirigente del partido; más aun, en palabras de Calles, se había formado una  “familia revolucionaria”. Durante los seis años Calles controlo al PNR y se convirtió en el hombre más poderoso de México, incluso masque el propio presidente. El PNR fue el antecedente del actual Partido Revolucionario Institucional (PRI).

Un partido político no era novedad en México. Ya durante el porfiriato se habían creado algunos, como el Partido Nacional Antirreeleccionista (de Francisco y Madero, PNA 1909), el Partido Comunista Mexicano (PCM 1919), Partido Católico Nacional (PCN 1911). Para 1929.existían más de mil partidos. Muchos de ellos eran escaparate ocasional para algún revolucionario y no tenían una base social por lo que desaparecieron pronto; ejemplo de ellos fueron: el Partido Liberal Constitucionalista o PLC (1916), que desapareció porque sus opositores fueron apoyados desde la presidencia; el Partido Nacional Cooperativista, disuelto cuando Obregón les retiro el apoyo en 1924. Con la fundación del PNR como partido oficial y único, los demás partidos quedaban prácticamente anulados. (No había democracia). Había en cambio autoritarismo, es decir, un sistema en que los lideres y las fuerzas sociales se someten incondicionalmente a una autoridad. En ese caso la autoridad era el partido único que estaba, a su vez, controlado por Calles.
La estrategia de fundación del PNR se baso en aglutinar a los caudillos locales y formar partidos estatales. Con el tiempo desaparecieron los  estatales y solo quedo el nacional.

Con la muerte de Obregón quedo atrás la época del gobierno de caudillos y surgió una nueva forma de control político: el hombre fuerte. Este fundamentó su poder en el autoritarismo y ya no en su prestigio. Se considera a Obregón el ultimo caudillo y a Calles el primer hombre fuerte.          


SITUACIÓN DEL EJÉRCITO


La conspiración inicio el 2 de octubre de 1927, los militares Gómez y Serrano, cada uno con proyectos y ambiciones particulares pactaron una alianza con el general sonorense Eugenio Martínez, plantearon aprehender a Calles Y Obregón durante un acto militar en la zona de Balbuena en la ciudad de México, para posteriormente convocar al ejercito y al país a iniciar una nueva época bajo un gobierno provisional. Sin embargo la conspiración fue descubierta y finalmente sofocada.
A finales de 1927 en Cuernavaca, fue apresado Serrano junto con una comitiva y camino a México, en Huitzilac, Morelos fue fusilado, semanas después fue hecho prisionero Arnulfo R. Gómez y se le fusilo en un poblado de Veracruz.
Obregón y Calles incrementaron su fuerza y limitaron aun mas la posibilidad de descontento, al exterminar a los principales caudillos militares que les disputaban el poder; asi mismo fortalecieron su presencia en el control político del país atreves de diversas alianzas que establecieron con los grupos sociales mas relevantes.           
Los generales, sobre todo los jefes de operaciones militares en las diversas zonas en que se dividía la república, eran auténticos caciques. La necesidad de profesionalizar e institucionalizar al ejército condujo al régimen caudillista revolucionario a suprimir contingentes considerables de tropas en activo y a maniatar y corromper al generalato.

Muchos generales, en distintos puntos del país y en distintas fechas, fueron fusilados por tratar de romper las paz pública. Los fusilamientos y asesinatos menudearon.          
             


MULTIPLICIDAD DE PARTIDOS POLÍTICOS


Durante el porfiriato se habían creado algunos, como el Partido Nacional Antirreeleccionista (de Francisco y Madero, PNA 1909), el Partido Comunista Mexicano (PCM 1919), Partido Católico Nacional (PCN 1911). Para 1929.existían más de mil partidos. Muchos de ellos eran escaparate ocasional para algún revolucionario y no tenían una base social por lo que desaparecieron pronto.      


PARTIDOS REGIONALES, LOCALES


Partido Comunista Mexicano
Partido Laborista
Partido cooperatista
Partido Católico Nacional  
Partido Liberal Constitucionalista


PARTIDOS NACIONALES


Partido Nacional Revolucionario, (Partido revolucionario Mexicano)
Partido Nacional Antirreeleccionista
Partido Nacional Agrarista


NUEVO PARTIDO POLÍTICO


En 1928 el presidente Plutarco Elías Calles propuso la creación del Partido Nacional Revolucionario (PNR), mismo que se fundó en marzo del año siguiente. El 22 de noviembre un pequeño grupo de políticos afines a Plutarco Elías Calles se reunieron en la casa de Luis L. León, en Londres 156 de la Ciudad de México, para iniciar los trabajos de organización del PNR. Algunos políticos del grupo fueron: Gonzalo N. Santos, Emilio Portes Gil, José Manuel Puig Casauranc, Manuel Pérez Treviño, Manlio Fabio Altamirano, David Orozco y Aarón Sáenz.
Fungiendo como primer presidente del comité directivo Plutarco Elias Calles, Luis L. León como secretario general y el general Manuel Pérez Treviño como tesorero.
El 5 de enero de 1929 se convocó a una convención, que se llevaría a cabo el 4 de marzo de ese mismo año en la ciudad de Querétaro, para formalizar los estatutos de la nueva organización y presentar al candidato presidencial del Partido Nacional Revolucionario.
El Partido Nacional Revolucionario (PNR) surgió en 1929 como un partido de corrientes, de fuerzas políticas distintas pero afines, provenientes del movimiento de 1910. El PNR sería, en consecuencia, la institución más poderosa para la competencia política, y el lugar adecuado para diseñar los primeros acuerdos y prácticas en la lucha por el poder público. Así pudo auspiciar relevos de gobierno por medio de elecciones y en condiciones de estabilidad social.
Concebido como un partido de masas y con la intención autodeclarada de tutelar en los derechos de los trabajadores, promovió un creciente ascenso en la participación política por medio de movilizaciones populares reclamaba una mayor participación en los asuntos del Estado y la más equitativa distribución de la riqueza, de inicio un carácter netamente socialista al partido en contra de los elementos de centro derecha y extrema derecha que estaban proliferando en el país a raíz de los movimientos fascistas en Europa.

DECLARACIÓN DE PRINCIPIOS


Primero:
El PNR acepta de forma absoluta la democracia y la forma de Gobierno que establece la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos. Hará todo lo posible para que en México sea efectivo la libertad del sufragio, y el triunfo de la mayoría de las comicias.
Procurará la estabilidad de los gobiernos que surjan con sus acciones políticas.
Ayudará a la mujer a introducirse en las actividades cívicas de México.


Segundo:
Una de sus finalidades fue realizar un mejor medio social dentro del país. Gracias a la modernización reciente del país, el PNR se sintió obligado a llevar este “proyecto” lo más pronto posible.
Reconoce como la parte más fundamental del país a la clase obrera y campesinos debido a que, aunque pasa el tiempo siguen existiendo estas clases y siguen siendo de interés cultural  e interés patrio.
Declara, como uno de sus puntos más importantes, el de demandar e imponer normas legales de protección y de civilización hacia la población indígena, con tal de incorporar a la sociedad mexicana.


Tercero:
El PNR dice que que el constante sostenimiento de la soberanía nacional debe ser la base interna de la política de México, y sobre esta base deberán ser sostenidos los demás principios establecidos.


Cuarto:
El PNr declara que después de la Revolución, tras generar una conciencia mayor sobre la sociedad, el objetivo que establece es que todos los gobernantes que surjan con todas estas ideas tienen la obligación de “restaurar” a la nación.
La política financiera dará a la nación una solvencia moral y material. Esto sin dejar de lado sus obligaciones interiores y exteriores.


Quinto:
Reconoce que el poder público será un factor importante para la realización de éstos postulados, siempre y cuando su integración se haga con elementos de la debida filiación política.

POLÍTICA DEL PARTIDO EN:

A. EDUCACIÓN:


El PNR dice que la primaria y secundaria serán llevados a cabo solamente por el Estado, excluyendo así a la religión. El Estado llevará a cabo su total control y su dirección. La educación en estos grados será basada y orientada con el postulado de la doctrina socialista de la Revolución Mexicana.



B. INDUSTRIALIZACIÓN


El PNR fomentaba la industria mexicana. La propuesta era brindarles protección, crear bancos y hacer grandes las campañas públicas para que la gente consuma los artículos hechos en México.


C. AGRICULTURA


Se continuó con la dotación de tierras con el reparto agrario atendiendo más al problema de la tenencia que de la productividad, debido a que se vio a la agricultura desde un lado más político que económico.

POLÍTICA EXTERIOR


PROPUESTA DE ESTADOS UNIDOS SOBRE UN TRATADO DE AMISTAD Y COMERCIO QUE OBREGÓN RECHAZA.


La política tendiente a reformular las relación con Estados Unidos y otras potencias imperialistas, a fortalecer el capitalismo de Estado y a aplicar los artículos avanzados de la constitución de 1917, pueden dar pie a la caracterización del gobierno de Obregón como nacional-revolucionario o nacionalista revolucionario. Expulsó del país a los comunistas extranjeros y favoreció a la formación del capitalismo estrictamente mexicano. Obregon suspendió el servicio de la deuda exterior y se procuró los recursos necesarios para su gobierno gravando con elevados impuestos las exportaciones petroliferas de las que el 57% eran norteamericanas; de este modo halagaba al nacionalismo y al reformismo social que eran la base de la revolución. Ante tales hechos, los Estados Unidos se negaron a reconocer el gobierno de Obregón, pero se abstuvieron de intervenir. La lucha empeñada por Obregón contra el capitalismo norteamericano duró hasta 1923. Entonces, para conseguir de Washington el reconocimiento de su poder, Obregon reanudó el pago de los intereses de la deuda y consintió indemnizar a las compañías norteamericanas de los años que la revolución había ocasionado.


Salta al vista que no era ni es posible, en la época del imperialismo plantearse “formación de un capitalismo mexicano”. El capitalismo es un sistema mundial, y por ello la independencia económica sólo puede alcanzarse mediante la revolución socialista que rompa las cadenas de dominación imperialista.            

CONVENIO DE LA HUERTA-LAMONT


Se continuarán las negociaciones con empresario extranjeros, que se concluirán con el Convenio De la Huerta-Lamont de 1922, reanudándose el pago de la deuda con el producto del impuesto sobre el petróleo y la recaudación de ferrocarriles.
    
Tras la muerte de Venustiano Carranza la situación internacional de México se agravó. El gobierno estadounidense no quiso tratar con Adolfo de la Huerta, por lo que las relaciones entre estado unidos y México quedaron rotas, otras naciones europeas y latinoamericanas imitaron a Washington.


De esta manera en un periodo muy breve la vida diplomática dependía del artículo 27 de la constitución de 1917, mientras que las naciones extranjeras consideran las posibilidades de expropiación y nacionalización,por lo que obligaron al país a firmar el convenio de Huerta-Lamont y los tratados de Bucareli.    

TRATADO DE BUCARELI.


Se firman los tratados de Bucareli con el gobierno de Estados Unidos por medio de los cuales se obtiene el reconocimiento diplomática de nuestro país y se garantiza los intereses y propiedades estadounidenses en México. Se reanudan los pagos establecidos en el pacto Huerta-Lamont restableciendo el crédito externo. México queda más vinculado a la política hegemónica de los Estados Unidos. Secretaria de hacienda y los banqueros norteamericanos (pago de deuda) y tratados de amistad y comercio entre los 2 países.  


ASUNTO NICARAGUA.

Hubo motivo de preocupación alrededor de las relaciones entre México y Estados Unidos, derivado de la intervención estadunidense en Nicaragua en los tiempos del periodo callista, que se resolvió con el trato amistoso que luego imprimió Morrow a sus relaciones con Calles. En 1929 el asunto volveria a ser de actualidad cuando Augusto César Sandino (líder del grupo liberal que se oponía al gobierno conservador nicaragüense apoyado por Estados Unidos) fue aceptado por el gobierno mexicano como exiliado político; sin embargo, esta acción no llegó a provocar el disgusto del gobierno estadounidense porque Sandino, durante su estancia en México, estuvo constantemente vigilado no sólo por agentes del gobierno mexicano, sino también por agentes de los gobiernos de Nicaragua y de Estados Unidos.

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